Llegó agosto uno de los meses que los misioneros podríamos llamar “argel” por lo largo y por la mala fama que carga. Pero calma, sabemos que tenemos la caña con ruda para vencer los obstáculos que nos ponga.

Tradicionalmente el tránsito del octavo mes del año, para muchos argentinos, tiene sus dificultades. Inclusive desde la etimología de las palabras ya venimos con un mes complicado.

Sucede que la palabra “agosto” tiene como raíz el verbo  “augere”  que quiere decir “hacer crecer, incrementar” y de ella se deriva agostar(se)  es decir “secarse las plantas por un calor excesivo” debido a los excesos calóricos atribuidos a este mes.

En fin. Agosto es dificil… pero para hacerlo mas llevadero y transitable, está la caña con ruda o el “carrulim”.

 

Y nos pareció oportuno compartir algo de esta tradición. Para ello vamos a recurrir a dos fuentes. Una es la posadeña Julia Norma Catalano (https://www.facebook.com/norma.catalano.92) quien es autora del libro “Caña con Ruda” Arquetipos, paradigmas, símbolos y creencias, costumbres, ritos, juegos, misterios, secretos, leyendas, historia de la región Noreste Argentino. Lic. Julia Norma Catalano Investigadora Sociocultural. Especializada en Gerontología Comunitaria e Institucional

Y la otra fuente, es la de dos paraguayos, @carlosiurinic  y @arieliurinic; influencers ellos de esta región ya que son de la localidad de Hohenau, cercana a Encarnación (Paraguay). Pueden acceder a su fan page IURINICS KITCHEN desde este enlace! 

Del libro “Caña con ruda” sacamos este párrafo: “…¿Qué es beber la caña con ruda? ¿Es una costumbre? ¿Es un hábito? ¿Un ¿Un rito? ¿Es un misterio? ¿Es una práctica arcaica o primitiva? En realidad, poco importa cuando comenzó esta costumbre si al fin y al cabo el hombre moderno aún se rige por las viejas reglas, transmitidas por los más sabios que han venido de generación en generación. El origen de los usos y costumbres de débiles criaturas de la naturaleza, se pierden en los anales de nuestra propia historia regional, que aun contemplan los milagros que se producen al utilizar los sentidos, el instinto, el tacto, la vista, el oido el olfato, el gusto, el habla, la orientación, para comprender el porqué de cada cosa existente, y puesta en nuestras manos por el creador, que nos brinda la posibilidad de dar rienda suelta a la creatividad para solucionar problemas que atañen a muchas personas…”

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Para Norma, la «caña con ruda es un remedio ecológico, es un popular sortilegio de este tiempo. Circula como el rumor, seduce porque es el emergente de lo que la gente cree y autojustifica cada uno a su manera». Y con eso nos quedamos.

Del lado de nuestros vecinos nos quedamos con que el “carrulim” o palabra que sintetiza tres palabras en una (es decir como acrónimo de caña, ruda y limón) o caña con ruda; es una tradición enraizada originalmente en el área guaranítica, especialmente en Paraguay y en el nordeste argentino donde la nombramos como “caña con ruda”. Más el importante agregado de rescate cultural que implicó que en julio de 2019, la Secretaría Nacional de Cultura (SNC de Paraguay) decidiera: “Declarar como Patrimonio Cultural Inmaterial al Carrulim, mezcla de caña, ruda y limón, brebaje tradicional del Paraguay. Sus prácticas sociales inherentes se transmiten de generación en generación y son realizadas cada 1 de agosto para purificar la sangre y atraer la buena suerte, en el ámbito de los conocimientos y usos relacionados con la naturaleza y el universo.”

La escritora posadeña Julia Norma Catalano declara en su libro Caña con ruda: que la «Caña con ruda es un remedio ecológico, es un popular sortilegio de este tiempo. Circula como el rumor, seduce porque es el emergente de lo que la gente cree y autojustifica cada uno a su manera».

Según investigadores como Norma, la tradición de la caña con ruda tiene origen en los guaraníes. De acuerdo con los “cronistas de Indias”, en el mes de agosto de todos los años se producían grandes lluvias que, junto al frío estacional, provocaban enfermedades epidemiológicas que llegaban incluso a diezmar las aldeas. Los nativos para combatir los males recurrían a sus chamanes que elaboraron un remedio consistente en mezclar hierbas con licores, del cual debía beberse un trago al comenzar la estación de las lluvias.

El imaginario guaraní califica y entroniza a la caña, las propiedades y virtudes tanto a la planta como a la bebida misma. Y de allí devino la creencia que considera a la ruda como un conjuro contra la envidia y la mala suerte.

Transitemos confiando entonces este agosto, cumpliendo con el ritual de beber unos tragos en ayunas, cada uno de los 5 lunes.

Desde BCV BEBER COMER Y VIAJAR damos las gracias por los aportes a la Licenciada Julia Norma Catalano y a Carlos y Ariel Iurinic.